El mundo laboral está inmovilizado y no se prevé cambio alguno, por lo menos, hasta después del verano, tal y como indica un informe de Adecco.
El estancamiento ha sido la característica dominante de la evolución del mercado laboral durante el primer trimestre del año. Las causas, numerosas. Fruto de la débil situación, apenas se han creado puestos de trabajo y la tasa de desempleo ha ido en aumento. Estos son los algunos de los resultados contemplados en el Indicador Laboral de Comunidades Autónomas (ILCA) de Adecco.
Poco optimistas son las previsiones. Según el ILCA, la paralización se seguirá notando durante los próximos meses hasta el mes de septiembre. Será a finales de verano cuando el país experimente una ligera mejora con un crecimiento del 1,4%, el segundo índice más bajo en cuatro años. Los más perjudicados, las mujeres y los jóvenes. Es más, la contratación de la mano de obra será menor ya que los próximos dos trimestres serán los periodos de menor crecimiento de empleo desde el año 1994. El único “aspecto positivo es que se darán mejoras en la productividad laboral así como en su evolución en relación con el salario real”, asegura el estudio.